Auto Biografía
Desde muy chico siempre me atrajo más vender que construir, si mis amigos proponían hacer una casa-carpa con las sábanas y los muebles, yo los dejaba hacerla mientras me encargaba de vender el evento a los adultos diciendo “estamos haciendo una casa genial, se van a sorprender” y después haciendo los carteles de indicación para traducir a los adultos qué era cada sección, en los que escribía “ésta es la sala principal” para darle siempre un valor más alto para quienes veían. Casi sin darme cuenta mi vida me fue llevando a lo que hoy soy, siempre elegí el juego de vender, ya sea la verdulería armada con césped y plantas mutiladas del jardín de mi pobre abuela o el de enseñar en un aula armada con sillas del comedor donde sentaba a un grupo conformado por amigos, familiares y muñecos.
Tal vez sea ésta una de las enseñanzas que mi vida le deje a mis hijos. La de preocuparse por saber quiénes son; recordar qué es lo que han hecho en su vida desde pequeños, para desarrollarse hábiles en ello y amar la vida que llevan desde el primer momento de su infancia, porque saben lo que quieren ser de adultos. Yo no pude lograrlo hasta muy tarde, jamás me di cuenta de que mis amigos me veían como un gran vendedor, buen comunicador, gran creativo y me reconocían por mi habilidad de convencer a las personas. Solo veía la parte fea, mi incapacidad de hacer, mi incapacidad de administrar y mi incapacidad de inteligencia lógica.
Esa falta de visión, y por ende, falta de un sueño a concretar, fue lo que durante mi vida me llevó del éxito al fracaso, muchas veces. Fue lo que me llevó a ser un gran empresario y en poco tiempo un gran desocupado. Esa falta de saber que soy bueno para las ventas y no para la administración, me hizo vender la idea de tener negocios a inversores y socios, de lograr ventas record en mis negocios, pero también de quebrar por mal administrarlos. Sí, estimado lector, he llegado a ser dueño de una empresa que ganaba 210.000 dólares mensuales, con ventas record para el negocio, con varias sucursales; y tener que venderla por mala administración. Hoy sé que los fracasos fueron las materias más difíciles de la universidad de mi actual éxito y las enseñanzas que me dio la vida para mostrarme que debía dedicarme a lo que amo: vender y enseñar.
Por esta experiencia de vida me dedico a revalorizar las ventas, a prestigiar a los vendedores y a hablar ante muchos de ellos para que los que se dedican a esta profesión jamás crean que existen las “técnicas de ventas” ni “las fórmulas de éxito en ventas”, y que puedan sacar como conclusión, que la venta es un “estilo de vida” y una “profesión” con todas las letras; pero un estilo y profesión que sólo pueden llevarse adelante si se busca ser distinto a los demás; si se elige una forma de comportamiento que muchos verán como “poco cuerda”, “poco organizada”, “muy arriesgada”; o como indico en mi libro: “una forma de hacer, y sentir, muy loca”.
Cómo le dije anteriormente, desde niño elegí las ventas, he vendido mis juguetes, he vendido en la vereda de mi casa las revistas viejas de mi madre, y hasta he vendido mis libros nuevos del colegio, fotocopiados previamente, para comprarme aquello que quería y seguro no me iban a regalar. También desde chico elegí enseñar, no solo jugando a la escuelita, como ya le comenté, sino que adoraba ir al instituto de apoyo universitario de mi padre, Taller Oficio, a ver como daban clases los profesores y sobre todo cómo daba clases mi él, mi viejo. Hasta hoy recuerdo a aquel magnífico profesor de historia de la arquitectura que, aunque no le entendía mucho por mis apenas 10 años de vida, amaba escuchar por las ganas que le ponía a cada clase, que por supuesto estaba repleta de alumnos que se mostraban en el mismo éxtasis que yo.
En mi etapa adolescente mientras la vida me instruía sobre las ventas y la docencia, yo me empeñaba por amargar a mi madre con las notas de mi secundaria, repetí el tercer año, fui expulsado del colegio y terminé de contribuir en el engrosamiento de la vena adjudicada al disgusto, escapándome varias veces con mi novia y actual esposa; y yéndome de mi casa definitivamente a los 18 años de edad. Ahí creo que empezó mi carrera actual, vivía solo y debía conseguir más que un sueldo mínimo, necesitaba trabajar de algo en lo que no exigieran experiencia pero que diera buenos ingresos, y ¿qué mejor que la venta?, profesión que muchos ignorantes creen que pueden tomar gente sin experiencia, no formarla y pagarle bien, si vende. Y que sólo un loco con experiencia de ventas en la vida puede elegir como trabajo para mantener gastos fijos e inevitables.
No voy a contarle mi currículum detallado para mostrarle que mis palabras tienen fundamento y se basan en experiencia concreta y no en teorías de libros, pero sí indicarle que además de vendedor de salón; vendí puerta a puerta, desde cursos hasta espacios en cementerios privados (nada fácil por cierto); vendí por teléfono en un call center:; vendí por internet y hasta vendí por televisión en un “llame ya”. También fui gerente de sucursal, gerente de ventas, gerente comercial y gerente general, sin nunca dejar de dictar clases (estoy al frente de un aula desde mis 22 años). Tampoco dejé de capacitarme en ventas leyendo y asistiendo a cursos de los más grandes del mundo, en los países donde viví Argentina, México y Paraguay, y en una oportunidad en USA. Con el tiempo llegué a ser dueño de una gran empresa que poseía varias sucursales del rubro capacitación (si usted vive o vivió en argentina debe conocer: IAC, Instituto Argentino de Computación). Si, no podía no tener éxito, era un negocio donde podía vender los cursos y después dictarlos. Al principio no sabía nada de computación pero amaba dar clases y me volví un especialista para no defraudar a mis alumnos y clientes. Lo que sigue ya se lo anticipé, fui un éxito vendiendo y un éxito dando clases, pero un fracaso en mi economía personal y empresarial, gastaba más de lo que ganaba porque soy vendedor y sabía que el mes que viene iba a ser el mejor mes, y la Argentina me enseño que no importa el esfuerzo ni la calidad de lo que haces si no estás preparado para que las condiciones cambien de un día para el otro y que puedas adaptarte a una crisis aguda. En fin, duele hasta escribirlo, pero pasé de empresario con autos cero km, vida de lujo y 6 tarjetas de crédito; a desocupado, viviendo en casa de mi suegra, con un diario de clasificados laborales bajo el brazo. Y, en vez de tener 6 tarjetas de crédito, tenía 6 créditos con tarjeta roja. Fue duro, me costaba levantarme no solo profesionalmente, me costaba ya levantarme de la cama, dejé que mi vida se fuera al fondo. Y cuando estaba a punto de perderlo todo, vino una persona y me dijo unas palabras mágicas “problemas podría tener yo, que no sé vender, si me quedara sin trabajo, pero tu, no entiendo como no consigues un trabajo con lo que sabes venderte; es más, podrías enseñarle a los que venden”. Jamás Martín, mi cuñado, amigo y hermano del corazón, se imaginó lo que sus palabras generaron en mí, es más, ni debe acordarse de haberlas pronunciado, pero para mí fueron un despertador que en vez de sonar así, “ring, ring, ring, ring” sonaba “vender, enseñar, vender, enseñar”. Por fin había encontrado la punta del hilo que estaba conectado con mi sueño: “vender mis propios cursos sobre vender” ya la frase me gustaba porque empezaba con vender y terminaba con vender, si los libros tuvieran sonido mientras usted leía el enunciado de mi sueño habría escuchado una música celestial de fondo.
Fue después de esas palabras que dejé de buscar un trabajo gerencial y administrativo, que por suerte no había conseguido hasta ese momento, y me dedique a buscar un trabajo de “Capacitador en ventas”. Lo demás fue casi mágico, en menos de un mes estaba en una multinacional de telecomunicaciones seleccionando y capacitando a una fuerza de ventas de mil vendedores; los lunes seleccionaba entre no menos de 100 candidatos, de martes a jueves capacitaba a los 50 seleccionados y los sábados hacía coaching del staff de ventas. Una experiencia gigante, vertiginosa, ilustrante pero sobre todo hermosa. Recuperé mi ánimo, volví a ser Facundo, volví a las ventas, me colaba con la excusa de mostrarles a los vendedores y les cerraba ventas con la facilidad con la que les enseñaba. Definitivamente había encontrado el camino hacia mi vida feliz actual, sólo faltaba poder vender mis cursos y salir de un sueldo mensual para volver a disfrutar eso que hace que mis ojos se vean brillosos, cobrar según lo que vendo. El Plan estaba en marcha “salir de la multinacional y abrirme solo como capacitador de ventas”. Fue en ese momento decisivo que la nueva crisis de Argentina vuelve a golpearme duro bajo la cintura; el presidente se escapa en pleno diciembre en helicóptero, las calles se vuelven un caos y la multinacional, donde yo trabajaba, decide apostar más a Paraguay que a mi país. Casi toco el suelo igual de duro que en la última caída, pero esta vez tenía mi despertador todavía sonando “vender, enseñar, vender, enseñar” y pensé que si mi país no me dejaba proyectar mi sueño, lo mejor era irme. Por supuesto primero pensé en México que ya conocía, después USA, también pasó por mi cabeza España y Dios me dio una mano cuando este pensamiento se hizo escuchar “La multinacional apuesta a Paraguay y tu padre vive allí. Por qué no Paraguay”. Hoy amo Paraguay y ya he fabricado localmente un hijo paraguayo, Nicolás, pero tengo que ser sincero y decir que en aquel momento la decisión de ir a probar suerte a Paraguay era muy, pero muy, muy loca. Claro, por eso soy vendedor, los vendedores elegimos la opción loca, decidí rumbear para la tierra guaraní con muchos miedos, pero con muchas fuerzas.
En Paraguay no solo empecé a vivir mi sueño sino que lo completé cuando mi amor, mi cómplice y todo, se incorporó como socia y juntos iniciamos lo que hoy nos enorgullece: la primera web hispana dedicada a los vendedores www.todosobreventas.com . Una web que reúne toda la información que he escrito, desarrollado, grabado y recopilado durante toda mi carrera profesional de ventas y que se la brinda gratis, en un gran porcentaje, a todos los vendedores profesionales latinoamericanos.
Fue la web el inicio de todo. Internet me permitió mostrar lo que sabía a mas de 69.000 suscriptos en menos de dos años, y, mediante su satisfacción por lo aprendido, llegar a capacitar a mas de 5.000 alumnos en todos los países del Mercosur, ser profesor de postgrado en la Escuela de Administración de Negocios de la Universidad del Conosur de las Américas, lanzar el primer diplomado en Gestión y Gerencia de Ventas en el Paraguay, tener mi propio programa de radio dedicado a los vendedores, ser columnista en revistas y diarios de la región y escribir con mucho amor este libro.
Le resumí mi vida profesional con aditivos personales para darle fundamentos a lo que digo en mis conferencias, seminarios y cursos; para que no crea que voy a intentar que crea que me las sé todas, porque no sé más que cualquier vendedor exitoso, pero sí sé recopilarlo, desarrollarlo, contarlo y enseñarlo, porque me desarrollé como vendedor al mismo tiempo que me desarrollé como docente y eso hizo que, a diferencia de otros, que no tienen nada que envidiarme, cada vez que aprendía algo nuevo sobre esta profesión, lo viera desde la aplicación en la venta y desde la aplicación en la capacitación comercial.
Comencé a dar conferencias cuando sentí que iba a disfrutar al hacerlo y que podía lograr que alguien disfrutara al escucharme.
Resúmen de Experiencia
Experiencia Laboral
Gerente General de Grupo empresario dedicado a las ventas por TV Gerente de Marketing y Ventas de grupo empresario del Paraguay Instructor y Coach de vendedores en Multinacional de Telecomunicaciones con sede en Paraguay Gerente Comercial de red latinoamericana de capacitación Gerente de Ventas de empresa argentina líder del área de retáil Supervisor y jefe de la fuerza de ventas de empresa argentina líder del área de retáil Gerente Comercial Regional de red latinoamericana de capacitación Socio Gerente de franquicia de red latinoamericana de capacitación Director de Sucursal de red latinoamericana de capacitación
Experiencia como Conferencista
5 años de experiencia en paises del Sudamerica: Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Brasil
Reciente experiencia en Mexico, Venezuela y Usa (Miami)
Experiencia como Capacitador
18 años al frente de un aula
Actual profesor de posgrado en la Universidad del Conosur de LAs Américas
Ha realizado capacitaciones cerradas y clínicas de ventas en empresas como:
BMW, SUDAMERIS BANK, BBVA, CITI BANK, COCA COLA, FEDERAL EXPRESS, DHL, HUTCHISON WAMPHOA, MERCEDES BENZ, TAM MERCOSUR, AEROSUR, PERSONAL, CTI, UNILEVER, PETROBRAS, ESSO, CLARO, VOLVO, RENAULT, VALTRA, SIEMENS, MAPFRE, BELDENT
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